La primera ventaja es visual:
La fuente de agua conectada a la red no necesitará tener un espacio para almacenar pesadas garrafas.
Las siguientes ventajas son físicas y económicas:
Evitarás cargar pesadas garrafas (18-20 litros) para cargar la fuente cuando sea necesario.
Evitarás esperas en el consumo de agua, en caso de aumentar la demanda de la misma, hasta la llegada de nuevas garrafas solicitadas.
Tendrás agua en todo momento, sin esperas.
Teniendo en cuenta que, el agua del grifo tiene un coste igual a 0,0016 €/l., el agua embotellada un precio igual a 0,25€/l., y el agua de garrafas para fuentes un precio de 0,41€/l